Como diría mi profesor de ciencias naturales de primero de la ESO: “vamos de culo, cuesta abajo y sin frenos”. Nacen menos niños, el número de pensionistas crece sin freno, y, por si fuera poco, cobran más.

En este post intentaré hacer un informe de la situación de las pensiones en España, analizando la tendencia creciente del gasto, planteándome la viabilidad del sistema y proponiendo alternativas, que por desgracia, me temo que tarde o temprano serán inevitables.

Situación.

El problema de las pensiones sigue creciendo a pasos agigantados ante la mirada pasiva de un Gobierno que sigue poniendo parches a una rueda hace años rota. Ya me he acostumbrado a oír a mi padre decir que él duda que vaya a cobrar una pensión, y de hecho, si seguimos así, posiblemente ni yo ni muchos de los que estéis leyendo esto la cobrareis.

Tras cargarse los más de 60.000 millones que el Gobierno de Zapatero dejo en la “hucha” [1], el Gobierno no tiene otra alternativa que prestar la friolera de 17.168,65 millones de euros a la Seguridad Social.

Y es que viendo la situación, no es de extrañar.

gráfico pensiones 

El gráfico uno representa, en el eje de la izquierda (línea azul) el número de pensionistas en España. Como se puede ver, desde el año 1999 hemos pasado de poco más de 7 millones a más de 9.

Y por no hablar de la cuantía de la pensión media (línea roja), que desde 1999 se ha multiplicado por más de 2.

Es decir, cada vez hay más y cada vez cobran más. El gasto cada vez es mayor, y todo esto en un entorno de déficits continuados y salida de una de las recesiones más profundas de la historia de este país.

Además, el envejecimiento de la población no solo crea un problema con las pensiones. El gasto sanitario se incrementará en 1,5 puntos porcentuales del PIB en el horizonte de 2060, y 1,25 puntos del PIB como consecuencia del gasto público dedicado a cuidados de larga duración. [2]

¿Y sirve de algo la creación de empleo? Para nada, como podéis leer aquí , la población en edad de trabajar se reducirá de 31,1 millones a 24 millones en 2050 [3], y aunque nos encontráramos en un escenario favorable y la tasa de empleo creciera, el número de cotizantes seria, aun así, inferior al que tenemos ahora. En el mejor de los casos un número de cotizantes inferior al actual tendría que financiar casi el doble de pensiones de las que hay ahora. Y si ahora tenemos problemas, imaginen entonces…

 

¿Qué podemos hacer?

Alternativas existen, numerosas como dolorosas, pero inevitables. Sistema de cuentas nocionales, pensiones bajas e iguales para todos, sistema de capitalización…

Para evitar aburrir a los lectores, hablaré del sistema de capitalización. Pero para los que tengáis curiosidad, podéis leer sobre las cuentas nocionales aquí y aquí.

Sobre el sistema de capitalización, así lo han hecho Chile y Holanda. Este sistema consiste en que el propio trabajador realiza aportaciones periódicas, que además se capitalizan, a un fondo que le será devuelto al final de su vida laboral en forma de una renta vitalicia, es decir, la contribuyente cotiza solo para él mismo. Este sistema acaba con el pacto generacional y da sostenibilidad al sistema.

¿Y cómo se calcula la cuantía de la pensión? En el momento de la jubilación, se toman los datos de la esperanza de vida al nacer del país y se le restan los años que tiene el jubilado, después dividimos la cuantía acumulada entre el número de años y obtenemos la renta que percibirá al año, que por supuesto, es vitalicia.

Otras características del sistema de capitalización son [4]:

1-Si el trabajador fallece, sus herederos tienen derecho a recuperar el dinero acumulado.

2-En el momento de jubilarse, el pensionista puede elegir cobrar una renta menor a cambio de recibir una parte del fondo de golpe.

3-Si existen momentos en los que un trabajador no puede cotizar, el Estado lo hará por él en un fondo de solidaridad para garantizar una pensión digna.

4- Como los políticos no pueden decidir sobre la cuantía de las pensiones, las promesas de subir las pensiones como herramienta electoralista queda desmontada.

Además, el Estado garantizará pensiones no contributivas para las personas que no puedan trabajar.

No con esto digo qe está sea la mejor alternativa, ni mucho menos.

Si bien algunos partidos han incluido en sus programas alternativas, como el PSOE , con un impuesto solidario al estilo francés.

Sea como sea, hay que hacer algo, porque el impacto es inminente.

  • 1-La famosa “hucha de las pensiones” es el Fondo de Reserva de la seguridad social, creado en el año 2000 para garantizar es sistema público de seguridad social
  • 2-¨Comisión de las Comunidades Europeas” (2009): “Abordar los efectos del envejecimiento de la población de la UE” COM (2009) 180 final.
  • 3-Datos extraídos del blog “nadaesgratis”, que los obtuvieron del INE.
  • 4-¨Comparativa básica del sistema de reparto con el sistema de capitalización individual propuesto por la Asociación¨, Asociación para la reforma de las pensiones. Podeís leer el documento aquí.

Álvaro Vaquero Carrera.

 

 

 

 

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