A lo largo del tiempo se puede comprobar como en situaciones críticas, principalmente en crisis económicas, los individuos buscamos a los culpables de tal situación[1] como forma de canalizar nuestra frustración. Muchas veces de forma legítima. Sin embargo, podemos caer en la simplificación y generalización. A principios de la gran recesión, en España se culpaba a los inmigrantes y los funcionarios, si bien con el paso del tiempo el objetivo se centró en una verdadera lacra social como lo es la corrupción (provocando la desconfianza en la política) fruto de los escándalos destapados.

Es muy posible que esta desconfianza política provoque que un sector de la opinión pública española haya exigido la disminución del sueldo de los políticos por ser exagerados, e incluso igualarlos al sueldo medio del país. Es injusto que mientras un español medio aproximadamente cobra 1.800€ por paga bruta, el presidente del gobierno cobre 6.500€ al mes. Además argumentan que así solo participarán los que realmente tengan vocación política. Estas tesis “igualitaristas” suponen una gran injusticia y un peligro para que nuestros gobiernos sean una verdadera clase egregia.

En mi opinión, no solo no habría que bajar los sueldos de nuestros políticos, sino aumentar cuantiosamente al menos el salario de los diputados y principalmente del gobierno central. Estas medidas deberían ir acompañadas de la elección por primarias a los líderes de partidos políticos (por los afiliados del partido), transparencia de cuentas de los cargos electos (con la intención de dotar de mayor confianza a los políticos por parte de la ciudadanía, y como hecho irrefutable para combatir la corrupción) y la exigencia de unas determinadas capacidades[2] (historial académico, idiomas, etc.). Esto permitiría garantizar la efectividad del aumento de sueldo. La elección en primarias va encaminada a acabar con el nepotismo existente en los principales partidos políticos. La transparencia como hecho efectivo para acabar con la corrupción.

¿Por qué motivo deberíamos hacerlo?

  1. El salario de nuestro presidente del gobierno y consejo de ministros es muy inferior al resto de sus homólogos europeos.
  1. Ser un incentivo para tener políticos mejor formados.
  1. El sector público debe ser un ejemplo en el trato a sus empleados. Y la injusticia en sí que supone una supuesta rebaja o mantenimiento salarial, en cuanto a exigencia de responsabilidades y obligaciones.

Empezando por el salario de nuestro presidente, podemos comprobar que mientras Mariano Rajoy cobra 78.000€ brutos anuales, François Hollande percibe 179.000€, Angela Merkel 250.000€, Tsipras 85.479€, Renzi 115.000€, etc.

 

 

País

 

 

Salario medio 2013 (€, current prices)[3]

 

Sueldo presidentes, 2015 (€)

 

Porcentaje que supone el salario medio respecto al sueldo del presidente.[4]

España 26.770 78.000 34%
Francia 35.574 179.000 19,8%
Alemania 35.943 250.000 14,4%
Italia 28.919 115.000 25%
Grecia 18.495 85.479 21,6%
Portugal 16.517 68.670 24%
Reino Unido 32.188 195.000 16,5%
Dinamarca 44.383 195.520 22,7%

Fuente: Salario Medio, OECD, https://stats.oecd.org/Index.aspx?DataSetCode=AV_AN_WAGE#

Sueldo de presidentes, Greek reporter, http://greece.greekreporter.com/2015/04/02/greek-pm-tsipras-ranks-13th-in-salary-among-european-leaders/

Cuando argumentas con el salario de sus homólogos, lo más normal es que aparezca gente reprochándote que allí “cobran más”. Pues bien, el salario medio español supone el 34% del salario presidencial. Ningún país se acerca, ni siquiera un poco, a tal porcentaje. Esta diferencia resulta abismal y puede llegar a ser una gran falta de incentivos para tener a los más preparados. Entonces, ¿Son ellos los que se equivocan pagando tanto?, lo dudo. También se echa en cara que nuestro país tiene demasiados políticos. En tal caso, aumentar como mínimo el salario de nuestros diputados, secretarios de estado y miembros del consejo de ministros, de forma sustancial.

Respecto a los incentivos, es lógico que cuanta más alta sea la remuneración más individuos estarán dispuestos a aceptar el puesto. Y más sabiendo que con unas competencias exigentes y necesarias para el puesto se podría obtener un salario mucho mayor en España. Siguiendo una lógica económica, el coste de oportunidad para potenciales políticos hoy en día es muy alto, porque pueden conseguir puestos de trabajo con mayores sueldos, menor exposición pública, etc. A partir de esto, habría que plantearse quién es el egoísta, si los que exigen que se aumente el salario a los políticos. O aquel que no está dispuesto a dar un salario adecuado, según sus capacidades, a sus empleados (en este caso público).

En conclusión, esta subida salarial debería hacerse en un periodo próspero y quizá, no hoy en día (en la conocida como gran recesión). Y como he dicho debe ir acompañado de determinadas medidas[5], sino el aumento salario podría ser en vano.

Por qué, al fin y al cabo, deberíamos preguntarnos si es mejor primar que los cargos públicos estén ocupados por gente con vocación política o primar que estén formados por los más capacitados. Quiero decir, si nuestra prioridad sea tener gobernantes que quieren ser políticos, o aquellos más aptos para desempeñar tal cargo. Siendo además conscientes de que con salarios relativamente bajos se excluye a los segundos, mientras que con salarios más altos se incluye a ambos perfiles.

@alvarojanez7

[1] A Luis XVI como culpable de los altos precios del pan y la pobreza de la nación francesa, el movimiento obrero a la propiedad privada y los patronos de la desigualdad provocada por la primera revolución industrial, Adolf Hitler culpó a socialistas y judíos de caer derrotados en la IGM con el consiguiente tratado de Versalles que sumió en la ruina al país, hoy en día países de Europa occidental culpan a los inmigrantes de contar con peores salarios o mayor paro, etc.

[2] Así lo señala la evidencia empírica disponible tanto en Brasil como en Italia, donde se observa que el nivel educativo y el desempeño de los políticos locales es mejor en aquellos municipios donde sus sueldos son más elevados: Ferraz, C. y Finan, C. (2009). Motivating politicians: the impacts of monetary incentives on quality and performance, disponible en http://www.nber.org/papers/w14906.pdf y Gagliarducci, S. y Nannicini, T. (2011). Do Better Paid Politicians Perform Better? Disentangling Incentives from Selection, disponible en http://www.tommasonannicini.eu/media/works/files/Pay_Pol_JEEA.pdf.

[3] La diferencia temporal de dos años no altera significativamente el análisis. Los salarios medios tienen una variación lenta en esta época de crisis. Los últimos datos corresponden al 2014 debido a que está redactado a 17/07/2015, si bien he elegido los de 2013 por ser una fuente más fiable.

[4] Salario medio/Sueldo del presidente.

[5] Elecciones primarias en los partidos políticos, capital humano y transparencia.

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